Carnaval de Mamatoco, toda una tradicional

La fiesta prácticamente se iniciaba el viernes por la noche después de la vísperas del santo, pero debemos decir que al pueblo llegaba en los días anteriores mucha gente, proveniente de la llamada Provincia de Padilla, lo que ahora son los departamentos de La Guajira y el Cesar, la Zona Bananera, que iba de Ciénaga hasta Fundación,  pueblos de Bolívar y del Atlántico, quienes llegaban con sus costumbres, su músicas y sus danzas para rendirle tributo al santo milagroso, pagándole las llamadas mandas por los milagros que recibían.

Estas ruedas de la cumbiamba se hacían alrededor de unos palos que sembraban para la ocasión, alrededor de los cuales se danzaba durante toda la noche, al son de la tambora, acompañada con el guache, el llamador, la hembra, la caña de millo, la gaita y la flauta y así transcurrían las horas hasta llegar al amanecer, ingiriendo grandes cantidades de licor.

Luego del baño en las cristalinas y frías aguas del rìo Manzanares, conocido como Rìo Mamatoco al paso por esta localidad, viene la misa en honor a San Agatón contando con la presencia del obispo de la diócesis y los jerarcas de la iglesia en Santa Marta: pero los visitantes hacen gala de los disfraces que trajeron, sus danzas, bailes y música para ofrecerla al santo que veneran.

Después de la solemne misa los disfraces y las danzas recorren el sector y allí aparecen, los congos,  las cucambas, baile de diablos, la muerte, los bailes de  indios así como los de negros, saltambiques, payasos, monos cucos, el cazador, el tigre, el león, la marimonda, el paloteo, bailes afros y en fin toda la gama que engalanaba al carnaval que asomaba con fuerza en esta tierra.

Cortesìa Zona Cero.

 

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