La eufórica celebración de Michael Ortega

La celebración de un gol refleja el momento en que un futbolista consigue su objetivo. Y así, sale eufórico a celebrar en la tribuna con los aficionados y hasta se gana una tarjeta amarilla por quitarse la camiseta en medio de la alegría.

Sin embargo, el 99,99% de los jugadores se abstiene de hacerlo cuando se trata de anotarle un gol a un equipo al que estuvo vinculado, que le brindó millonarios beneficios y su afición respaldó su presencia.

Por lo menos es lo que se observa en las ligas europeas y también de América Latina, donde se evidencia el respeto de los jugadores para sus antiguos clubes y aficiones.

Pero, ese no parece ser el caso de Michael Ortega, nacido en el municipio de Palmar de Varela, departamento del Atlántico, y que aparentemente se muestra como un supuesto “juniorista”.

Cortesía Zona Cero.

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