Generando cultura en los jóvenes samarios

María Alejandra Suárez.

Los últimos martes de cada mes del año son musicales en Santa Marta. Estos espacios permiten incentivar el gusto por la música clásica a través de conciertos, donde se estudian las notas principales de los artistas más reconocidos a nivel mundial.
En esta oportunidad se estudió las principales obras musicales de Johann Sebastián Bach, Antonio Vivaldi, Jopseh Haizon, además de la trascendencia de la música experimental. Las melodías lograban concentrar al público que, en su mayoría, eran jóvenes fascinados por la puesta en escena.

EL CALLEJERO, converso con Massimiliano Agelao, director de la Sinfónica.

¿Cuál es el objetivo de este tipo de eventos?

Estos eventos son realizados con un objetivo muy poético de volver a sembrar la semilla de la música clásica a través proactividad diferente, e intento construir una orquesta transformando esos jóvenes talentos en un grupo de nivel y a la vez con esta estrategia trato de crear un grupo consciente que tenga la suficiente formación que uno trata de brindarle de manera divertida, por supuesto para que aprecien lo que estas haciendo en el escenario y funciona porque cuando el público queda enamorado por primera vez, regresa multiplicado.

¿Qué estrategias usan para impulsar el interés por la música clásica en los jóvenes?

La estrategia es escoger música cada vez más moderna, con ritmos juveniles por supuesto para que el público joven se acostumbre, por un lado, pero también pueden ver que en el escenario al igual que ellos se encuentren jóvenes artistas, lo que crea mucho interés en ellos ver que hay músicos divirtiéndose.

¿Cómo enamora a los jóvenes para que les guste el arte?

Trato de acercarlos a través de la música que les gusta para que aprendan a tocar un instrumento con los arreglos propios de su estilo.
La música es una manera de expresarnos y de ser en el mundo, a través de ella logramos conectarnos con la esencia, al mismo tiempo se evita que los jóvenes se pierdan en las drogas, y muy por el contrario genera en ellos un universo por explorar, donde conocen a través de la historia, aprenden sobre la disciplina, crean hábitos, les permite tener una buena memoria, pierden el miedo al público, aprenden sobre el trabajo en equipo.

Es trascendental que en la ciudad de Santa Marta generemos más espacios culturales no solo de entidades privadas, sino con accesibilidad a todo tipo de público, porque en las calles a diario se pierden talentos que incluso ni ellos mismos sabían que los tenían.

En cada niño, en cada joven puede estar un Leonardo Da vinci, un James Rodríguez o incluso una Shakira esperando tan solo una oportunidad.

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