Hombre esperó 33 años para vengar la muerte de su hija

El hombre, de profesión carnicero, además lo hizo en los puntos precisos para que  no muriera. Ocurrió en una calle de Granada, España.

Para Juan José Fernández, el refrán que dice “la venganza es un plato que se consume frío” se cumplió.

El 24 de mayo de 1985, Fernández perdió a su hija. La pequeña Ana Isabel Fernández había desaparecido de la casa familiar hacía dos días y luego su cadáver fue encontrado en el pozo de una finca vecina.

Anabel, como le decía su familia de cariño, murió por ahogamiento causado por la ingesta de agua y barro.

Las autoridades encontraron rápido con el culpable, Enrique Sánchez. Este era un primo hermano de la madre de la pequeña, que incluso participó en la búsqueda cuando ella desapareció.

Al verse descubierto, Sánchez confesó todo. Le contó a la Policía que había engañado a la niña diciéndole que si lo acompañaba al pueblo le iba a comprar algunos dulces.

La menor, desprevenida, salió con él. En el camino, cerca de una huerta deshabitada, el hombre intentó violarla pero ella se resistió. Temiendo que lo delatara, decidió matarla y lanzó a Anabel, aún con vida, al profundo pozo en el que se ahogó.

Sánchez fue condenado a 40 años de cárcel por los cargos de asesinato, violación y abusos deshonestos y al pago de dos millones de pesetas -moneda española del momento-.

El asesino pagó 20 años de cárcel y quedó en libertad. Cumplió su condena pero, al parecer, para el papá de Anabel no era suficiente.

Luego de 33 años de la muerte de la niña, el padre, que ahora tiene 70, y el victimario, de 54, se volvieron a ver cara a cara. Ocurrió en un calle de Granada, España.

Fernández, carnicero de profesión, vio al asesino de su hija en medio de la multitud y, a plena luz del día, lo acuchilló en repetidas ocasiones.

Las autoridades separaron a los dos hombres y auxiliaron a Sánchez. La ahora víctima no corría peligro, al parecer Fernández sabía manejar el cuchillo y no le causó heridas mortales.

Malherido, Sánchez fue enviado al hospital, mientras que el padre fue llevado a una comisaría. Juan José fue dejado en libertad y todo indica que los cargos serán menores.

 

Con información de N. Caracol.

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